SARAJEVO

¡Vamos! Desayuno rápido y a visitar la ciudad. ¡Qué extraño día! Lo que parecía que iba a ser una jornada de malestar por gastroenteritis y por la ansiedad que estaba padeciendo, resulta que se ha convertido en una de las jornadas más constructivas y provechosas de todo el viaje. Salimos del camping en busca del tranvía para ir al centro. Ya en el pueblo, más bien barrio de Iliza, tomamos contacto directo con los innumerables vestigios de la guerra; normal, pues esta zona era una línea de contención y de constantes enfrentamientos.

Llegamos al tranvía, los críos se emocionan, nosotros igual; para que engañarnos, intentamos captar todo cuanto tenemos alrededor. El tranvía es antiquísimo, de la época socialista, heredado de la antigua Yugoslavia, nos transportará un pedazo de hierro que tiene mucha historia en sus tuercas.

El trayecto dura aproximadamente unos 40 min. hasta el centro. Allá donde poses la mirada hay una triste efeméride, que te recuerda el lugar en el que te encuentras. Es brutal. Recorrer la avenida de los francotiradores, el Parlamento, ahora reformado, pero que tantas veces hemos visto ardiendo en la famosa fotografía desde el hotel Holiday Inn, nos deja en silencio y pensativos.

Bajamos cerca del puente del Príncipe, un puente cualquiera sino fuera porque en 1914, un nacionalista serbio mató al archiduque de Austria Francesc Ferran, heredero de la corona austrohungaresa, y fue el detonante, la excusa más concretamente, para que el juego de alianzas entre unos países y otros de Europa, e iniciaran la mal denominada Primera Guerra Mundial.

Momento de ansiedad que me nubla la vista y el entendimiento. No sabemos por donde empezar. ¿Qué vemos? ¿Por dónde vamos? Calla niño. La niña que cruza. El niño que quiere zumo. La niña que tiene pipí.

Nos sentamos en el puente y encontramos una agencia de turismo e información, hablando con el guía, nos endosó una excursión al Túnel de la vida. Así que sin tenerlo previsto, nos encontramos en un minibus cruzando todo Sarajevo, dirección al famoso túnel.
Esta vía era la única comunicación entre la ciudad asediada y el territorio libre bosnio. No obstante, el vídeo posterior que te muestran con imágenes de la guerra, así como la breve exposición acompañada de una representación del asedio, son bastante ilustrativos, y nos sirvió para aclarar pequeños detalles que no entendíamos en los libros consultados anteriormente.

De vuelta en el centro, una de las chicas que iba también en el bus, nos revela que es catalana, y nos propone hacer el Tour Free por el casco antiguo de la ciudad.
¡Son las 16h! no hemos comido, la niña la lleva Alberto colgando hace más de dos horas, el niño lleva caminando mucho tiempo, pero que mejor oportunidad que ir con una persona que sepa inglés y se haya ofrecido a traducir. Allá vamos. Compramos corriendo una pizza, unos zumos y nos unimos al grupo que va a un ritmo no apto para los que van con pequeños. ¡Inmejorable!
Sarajevo, con sus mezquitas, iglesias cristianas, ortodoxas, sinagogas, escenarios de la guerra, asedio, explicada por un seguidor de Tito, progresista y demócrata, con tintes comunistas, y defensor a ultranza de Estados Unidos, se revela al turista de la manera más clara posible, poniendo al descubierto detalles escabrosos y poco heroicos de muchos de los temas que uno tenía bastante asentados.

Tres horas de caminata, a paso de galgo. Pero nos sentimos satisfechos, los enanos están exultantes y se lo han pasado muy bien. Nos volvemos al camping a descansar, con la satisfacción y la certeza que el día no podía haber resultado más beneficioso y constructivo.

SARAJEVO | 167.639 KMS

Hoy hemos empezado el día con algo de mala suerte, no hemos llegado al Museo Nacional; según la guía cerraba a las 14h pero a las 12:40 h ya estaba cerrado. Tampoco hemos encontrado el Museo de la Revolución. Las nubes se ciernen sobre el cielo de Sarajevo, los ánimos están apagados. Como no podemos ver el museo, hemos hecho una pequeña visita al exterior del Parlamento. Recordamos la fotografía de éste en llamas.  Hemos paseado por la zona.

Decidimos volver para coger la furgo y salir ya de la ciudad y seguir camino hacia Bobovac, la próxima visita. Pero un simple viaje en el tranvía se convierte en una experiencia desagradable y una despedida agridulce de Sarajevo.


Al entrar al tranvía noto como… ¡ZAS!… me quitan la cartera. Como ya me había percatado que el tío no tenía buena pinta, mi reacción es cogerlo por el cuello, y empezar a gritar que me devuelva la cartera. Maya ha hecho lo propio y también ha empezado a recriminarlo, con lo que la compinche y él se han puesto pálidos al ver a dos energúmenos enfrentándose a ellos. El silencio era sepulcral, nadie decía nada y el tranvía, ignorante, seguía su trayecto. La cartera seguía sin aparecer. La parada se acercaba pero, ¡oooohhhh! magia la cartera a aparecido en el suelo. La cogemos y con el hombre todavía retenido, comprobamos que no faltara nada, estaba todo, incluso los doscientos euros que llevaba. Han bajado y enseguida ha venido una mallorquina residente en Sarajevo a saludarnos. Los otros ocupantes nos han sonreído y nos han advertido. Gracias… por nada. Llegamos al camping, recogemos y nos vamos. Adiós Sarajevo. Sentimos profundamente todo lo que padeciste. Hasta pronto. Hasta siempre.

Pasamos por Visoko, para ver las supuestas pirámides. Realmente son interesantes las líneas simétricas de las montañas. Pero la carretera por la que se accede a la zona es de piedras y por miedo a un reventón vamos lentos, lo que alarga el trayecto considerablemente.

Después de un par de horas de viaje llegamos a la entrada de Kraljeva Sutjeska, la aldea que está antes y de la fortaleza de Bobovac.

Buscamos un lugar para acampar y descansar. Hace mucho frío y hoy dormiremos todos juntos. Los niños juegan en el río y las vacas se dirigen a sus establos, alguna más curiosa que el resto se acerca a ver a estos extravagantes extraños. El lugar es inhóspito. Nos vamos a dormir agotados. Yo continuo arrastrando el malestar estomacal.  La tensión de hoy pasa factura. 

 

 

Un comentario en “SARAJEVO

  1. Una passada Sarajevo,Bosnia, Hungria…y una passada tambien ver como han crecido esos dos hijos adolescentes que teneis!!! Llevais la aventura en las venas😜😜😜

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